Síntomas de la fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito aedes aegypti. Presentes en África y América es una enfermedad que sigue cobrando vidas alrededor del mundo y es de alta peligrosidad. La inmunización y los controles médicos pertinentes son vitales para prevenir su contagio.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral caracterizada por presentar un cuadro clínico con síntomas como fiebre, deshidratación, dolores de cabeza intensos, náuseas y vómitos. De no ser tratada a tiempo puede devenir en casos crónicos que incluyen insuficiencias cardíacas, fallas hepáticas y renales además de hemorragias internas que pueden ocasionar la muerte.

Es una enfermedad silenciosa producida por la picadura del mosquito aedes aegypti, quien posee un parásito que infecta el torrente sanguíneo y compromete el sistema inmunológico. La acción del patógeno se da por la absorción de los glóbulos de la sangre y la infección, de no ser tratada se propaga por todo el cuerpo, entrando en la fase aguda.

Etapas de la enfermedad

De contraer esta enfermedad el paciente puede experimentar fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor en las articulaciones, sensibilidad a la luz, náuseas, vómitos o ambos, pérdida de apetito, mareos, ojos, cara o lengua rojos. Al presentar cualquiera de estos síntomas el paciente debe ser tratado inmediatamente para evitar que la infección comprometa el funcionamiento del bazo y provoque deshidratación y hemorragias internas.

La fase tóxica puede presentarse en casos no tratados de la enfermedad y durante esta etapa, los signos y síntomas regresan y aparecen otros mucho más graves y potencialmente mortales. Estos pueden presentarse a través de pigmentación amarillenta de la piel y en el área blanca del ojo, dolencia abdominal más vómitos, sangre en ciertas ocasiones, una cantidad mínima de orina, sangrado por la nariz, boca y ojos, frecuencia cardíaca lenta (bradicardia), insuficiencia hepática y renal, disfunción cerebral, como delirio, convulsiones y coma.

Importancia de la inmunización

El vacunarse contra la fiebre amarilla es esencial para evitar ser contagiado. Debido a que las hembras de la especie aedes aegypti son las responsables de incubar en su saliva el virus. Estas, al alimentarse de sangre humana desarrollan el patógeno e infectan a las personas a través de su picadura. Es un virus potencialmente letal y afecta a hombres, mujeres y es más peligroso en mujeres embarazadas y en niños menores de 5 años.

La inmunización es fundamental dado que es el único tratamiento concreto para combatir la enfermedad. Una vez adquirida el tratamiento se basa en antibióticos, antiinflamatorios, analgésicos e hidratantes. La atención médica debe ser inmediata y de ninguna manera se debe interrumpir el tratamiento dado que la infección puede regarse por el cuerpo y causar la muerte.

Prevención de la fiebre amarilla

La fiebre amarilla puede estar presente en zonas tropicales, pero puede afectar cualquier parte del mundo donde haya focos de contaminación sea por vectores del aedes aegypti o donde se encuentren personas contaminadas. Al viajar las personas deben inmunizarse de la enfermedad. Mantener la higiene en general es vital para prevenir.

 

 

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