Principales consecuencias de hernia discal

El cuerpo humano es nuestra mejor herramienta; sin este no podríamos hacer nada en el plano material. Es por ello que debemos cuidarlo completamente, de lo contrario podría durar menos de lo estipulado o causarnos complicaciones en nuestra cotidianidad.

A continuación te hablaremos acerca de la hernia discal, una dolencia que afecta la columna.

En qué consiste la hernia discal

Aun cuando esta enfermedad también es llamada desplazamiento de disco, hay que destacar que el disco no se desplaza, sino que se rasga o se abre. También suele suceder que las almohadillas que se encuentran entre disco y disco pierden masa, y entonces los discos chocan entre sí, ocasionando un gran dolor. De cualquiera de las formas, podemos hablar de una hernia discal.

También suele suceder que, al rasgarse los discos, el líquido que se encuentra dentro de ellos presiona los nervios de la columna. Esto puede ocasionar dolores muy fuertes, que obligan al paciente a caminar encorvado o incluso le afectan la movilidad, a tal punto que puede preferir desplazarse en “cuatro patas” en lugar de permanecer erguido.

Consecuencias

Una de las principales consecuencias que tiene la hernia discal es la reducción notable de la movilidad. El paciente comenzará sintiendo un dolor, que confundirá en muchas ocasiones con un lumbago corriente. A medida que pasan los días, este dolor se va acentuando cada vez más y se vuelve verdaderamente insoportable.

El paciente comenzará a notar algunas dificultades para llevar a cabo sus actividades cotidianas, y querrá permanecer acostado o desplazándose en “cuatro patas”, dependiendo del lugar en donde se encuentre la lesión. Es indispensable acudir a un médico, con el fin de hacer terapia, antes de que la lesión continúe empeorando; o simplemente en el caso más avanzado, recurrir a una operación.

Principales síntomas de la hernia discal

Una hernia discal puede tener muchos síntomas, ya que se encuentra en el sitio principal de nuestro cuerpo: la columna vertebral. Podrías empezar a sentir dolor en el cuello, en los brazos, dolores de hombros y un ligero entumecimiento u hormigueo de los brazos y piernas. La hernia discal también viene acompañada de un fuerte dolor localizado en la columna vertebral.

La diferencia principal entre una hernia discal y un dolor de espalda, producido por una lesión pasajera, es que el dolor persiste y se vuelve insoportable a medida que pasan los días. De igual forma, el dolor se propaga hacia otros lugares, como brazos, cuello, manos y piernas. Lo que no pasa con un dolor de espalda convencional.

Cómo puedo prevenir una hernia discal

Por lo general, la hernia discal ocurre en pacientes alrededor de los 50 años, pues es la edad en la que los discos comienzan a deteriorarse. Una de las principales precauciones que debes tener es no levantar peso excesivo durante tu juventud. De igual forma, las mujeres deben consumir calcio llegada la menopausia, para que el desgaste de los discos de la columna sea menor.

Si tuviste problemas en la columna a medida que te fuiste desarrollando, o tienes una alta estatura, es recomendable hacer chequeos anuales para saber cómo están tus discos, ya que este es un alto factor de riesgo. Evita consumir demasiados carbonatados, ya que deterioran los huesos con mayor velocidad.

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