Principales síntomas de la Cirrosis

Antes de ofrecer una información acerca de los síntomas de la cirrosis, es importante saber de qué se trata esta enfermedad. Hablar de cirrosis es hablar del hígado, ya que esta enfermedad afecta principalmente a este órgano; la cirrosis es provocada por la ingesta, de manera excesiva, de alcohol, sin embargo tiene otros orígenes como son enfermedades, virus y medicamentos que la producen.

Sepa más acerca de la cirrosis

La cirrosis no es contagiosa, como ya se ha dicho su causa puede encontrase en el consumo de alcohol; la hepatitis también puede dar origen a la cirrosis. Por otra parte, existen otras enfermedades que la originan, como por ejemplo: la enfermedad de Wilson, fibrosis quística, hemocromatosis, infecciones provocadas por parásitos, entre otras.

Es difícil saber si se tiene la enfermedad cuando esta está empezando, ya que no presenta ningún síntoma. Sin embargo, cuando la enfermedad avanza se suele sentir cansancio, pérdida de apetito y de peso, estreñimiento y diarrea de manera alternada, entre otros síntomas de la cirrosis; se puede agregar a la enumeración anterior un rasgo muy importante, ya que se trata de deformación del hígado.

Cómo detectar la cirrosis

Se deben considerar los siguientes rasgos: si aparecen hemorragias nasales debe comenzar a revisarse la situación; por otro lado, la insuficiencia hepática, comezón en cualquier parte del cuerpo, así como también hinchazón del abdomen, serían señales de aviso de la existencia de la enfermedad.

Póngase atención a la aparición de varices en el esófago, aunque en caso de presentarse vómito de sangre debe ser tratado y estudiado con mucho cuidado porque podría tratarse también de una cirrosis. En los casos citados lo más conveniente y recomendable es visitar al médico de inmediato.

Otros síntomas de la cirrosis

Por lo general, la cirrosis se presenta mediante mucho cansancio, la aparición de hematomas también se hace presente; en los ojos se muestra una decoloración de tono amarillo. También se siente mucha somnolencia y problemas para articular palabras; las palmas de las manos se enrojecen y en los hombres, se atrofian los testículos.

Por su parte, en las mujeres, el tamaño de los senos aumenta; con todas estas señales, lo más sensato es ir en busca de un médico.

Recuérdese que a pesar de ser una enfermedad sin cura, un tratamiento adecuado permitiría a quienes la padecen, llevar una vida normal y continuar su rumbo de manera casi igual a si no la padeciera.

Cuándo visitar al profesional de la salud

Para luego es tarde, ya con estos síntomas, se deben activar las alarmas y la visita al médico debe ser inmediata. Aparte de la visita al médico, lo inmediato debe ser detener la ingesta de alcohol, llevar una vida saludable; una dieta rica en frutas y verduras no le vendría nada mal, además, los granos integrales juegan un papel importante en esta prevención.

Por último, controlar el peso corporal es una medida importante; el exceso de grasa corporal es un factor que puede causar mucho daño al hígado; el cuidado del hígado también empieza por evitar un contagio o contraer de alguna manera hepatitis. Estas recomendaciones podrán permitirle una calidad de vida y alejar la posibilidad de una cirrosis.

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